¿Deberías dormir con tu perro?

Las mascotas llenan de alegría nuestra vida a tal grado de quererlos como hijos y dejarlos dormir en nuestra cama pero, ¿existe algún riesgo? A continuación te damos todas las claves.
Aunque los especialistas en psicología animal han tratado de evitar que los dueños de perros, gatos y otras mascotas los humanicen, existe un porcentaje de la población a nivel mundial que ha decidido compartir la recámara con su mascota a la hora de dormir.
Quizá esto no parezca algo anormal para las nuevas generaciones que incluso, han conformado estructuras familiares distintas mediante el modelo de los gathijos y perrhijos, tan sólo datos dados a conocer por el Consejo Nacional de Población (Conapo) en México, desde inicios de los años 2000 a la fecha, las parejas jóvenes han preferido adoptar mascotas que tener hijos, llevándoles a compartir espacios tan íntimos como el dormitorio.
Factores de riesgo:
Aunque los riesgos de dormir con nuestra mascota en cuestión de salud son bajos, no se deben perder de vista aspectos muy importantes, como la higiene del animal y los padecimientos del propietario, pues este tipo de prácticas son poco recomendables para gente que sufre de alergias al polvo, y al pelo de gatos y perros.
Sin embargo, el Médico Veterinario Zootecnista, Óscar Méndez Altamirano, considera que la selección de razas como el Xoloitzcuintle, Airedale Terrier o Border Collie cuyo pelo tiene el mismo ph que el de un humano; con bañarlo mínimo cada 15 días y la desparasitación adecuada, podría hacer más llevadera este tipo de convivencia, pues de esa forma se evitaría desarrollar afecciones en la piel, vías respiratorias y padecimientos como la parasitosis.
Otro aspecto importante, es que el dueño logre entender que el comportamiento de los animales resulta impredecible, por lo cual Méndez enfatiza que los gatos son compañeros inapropiados para dormir, pues su carácter voluble los lleva a inquietarse con los movimientos involuntarios de su amo, al cual terminan por rasguñar o morder provocándole pequeñas heridas que pueden infectarse.
Por el contrario, los perros se adaptan más al ciclo del sueño de los humanos, ya que incluso logran sincronizar sus horarios de necesidades fisiológicas como ir al baño; pero hay que tener cuidado con razas nerviosas como los Chihuahua, pues difícilmente dejará dormir en paz a su dueño.
Beneficios:
Al igual que el Veterinario Óscar Méndez, el Licenciado en Enfermería, Raúl Osvaldo Bazán Rodríguez, asegura que dormir con una mascota tiene más puntos positivos que negativos. Uno de ellos es el fortalecimiento de sistema inmunológico, pues se crean más anticuerpos tanto en niños como en adultos.
La conexión emocional lograda entre humanos y perros se hace más cercana cuando hay una pérdida familiar, por ello, dormir con nuestra mascota cuando se está en un proceso de duelo es una herramienta eficaz para contrarrestar la depresión.
La inclusión de un compañero canino en la cama al momento de dormir, ha demostrado en pacientes con infecciones respiratorias leves, pero recurrentes e incluso enfermos con neumonía, una mejoría en su estado de salud, debido a que mientras los humanos oscilamos entre los 36 grados, los perros alcanzan una temperatura natural de 38.5, que impide una recaída por enfriamiento.
Aspectos a tomar en cuenta
Antes de llevar a dormir a tu mascota hasta tus aposentos verifica los siguientes consejos que nos brindaron ambos especialistas en salud:
Ubicación de la habitación: Si tu cuarto da hacia la calle, dormir con un cuadrúpedo que se alerta ante la llegada de presencias ajenas a su hogar no será lo más placentero, pues estarás envuelto entre ladridos y gruñidos todo el tiempo.
Insomnio: Las fases del sueño en los perros a veces son más cortas que las de los humanos, por ello resulta compleja la compañía de razas nerviosas al dormir si se padece de insomnio, pues hasta el más ligero movimiento nos distraerá de nuestro objetivo principal que es un sueño reparador.
Alergias: Asegúrate de no padecer procesos alérgicos que puedan poner en riesgo tu salud.
Desparasítate y desparasítalo: Aunque es menos viable la transmisión de enfermedades de humano a mascota, existe la posibilidad de que suceda, así que desparasitarse ambos es primordial. Realizarlo cada 4 o 6 meses es la forma más adecuada de llevarlo a cabo.
Disfruta a tus mascotas sin miedo, no por nada se ganaron el mote de “el mejor amigo del hombre” y formaron parte importante del proceso civilizatorio de la humanidad a través de su domesticación.

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